Evitar desviaciones en una obra es uno de los principales retos en cualquier proyecto de construcción. Aunque el presupuesto inicial esté correctamente planteado, es frecuente que durante la ejecución aparezcan sobrecostes o modificaciones que afectan tanto al desarrollo como al resultado económico final.
En la mayoría de los casos, estas desviaciones no se deben a un único problema, sino a una combinación de factores: falta de definición del proyecto, errores en las mediciones o ausencia de un control técnico y económico continuo. Entender dónde se originan y cómo anticiparlas es clave para mantener el control de la obra y proteger la inversión.